
La obra “la respuesta de la reina”, se relaciona directamente con la sexualidad desde lo falico-simbólico, la palabra falismo se refiere a una cierta actitud con el pene y son representativos de la fertilidad.
En el arte se han encontrado esculturas antiguas representando falos en múltiples lugares del mundo, es también un símbolo común en la india y se conoce el símbolo mas antiguo encontrado el “falo de Hohle” que data de unos veintiocho mil (28000) años aproximadamente.
Con estos datos la obra pretende en parte reconocer que la sexualidad va más allá de la finalidad de procreación o del compromiso de experimentar acto sexual alguno con la pareja con quien se acaba de contraer nupcias. El acto sexual es ante todo una búsqueda propia, una experimentación que habilita y desarrolla el crecimiento psicosocial del ser, es un acto de placer que lleva inmerso todo un trascender del hombre (tanto masculino como femenino) hacia una etapa nueva de su vida donde las señales sexuales aparecen y funcionan (como dice Desmond Morris en “el hombre al desnudo”) en cuatro estadios; encontrar la pareja, elegirla, excitarla y unirse finalmente a ella, lo cual depende de otros factores como la atracción física (que es naturalmente importante) y el comportamiento que juega a la conquista. En fin el acto sexual es mucho mas rico en variedad si los individuos que lo realizan se sienten libres, libres de escoger a la pareja (sea bisexuales, heterosexual u homosexual) y libres de vivir el acto en el clímax del placer mas puro, y no de un acto de pureza que conlleva recato y abstinencia del mismo por razones morales, etc.
Helena Marín Díaz
Clara A. Torrado Ibáñez
En el arte se han encontrado esculturas antiguas representando falos en múltiples lugares del mundo, es también un símbolo común en la india y se conoce el símbolo mas antiguo encontrado el “falo de Hohle” que data de unos veintiocho mil (28000) años aproximadamente.
Con estos datos la obra pretende en parte reconocer que la sexualidad va más allá de la finalidad de procreación o del compromiso de experimentar acto sexual alguno con la pareja con quien se acaba de contraer nupcias. El acto sexual es ante todo una búsqueda propia, una experimentación que habilita y desarrolla el crecimiento psicosocial del ser, es un acto de placer que lleva inmerso todo un trascender del hombre (tanto masculino como femenino) hacia una etapa nueva de su vida donde las señales sexuales aparecen y funcionan (como dice Desmond Morris en “el hombre al desnudo”) en cuatro estadios; encontrar la pareja, elegirla, excitarla y unirse finalmente a ella, lo cual depende de otros factores como la atracción física (que es naturalmente importante) y el comportamiento que juega a la conquista. En fin el acto sexual es mucho mas rico en variedad si los individuos que lo realizan se sienten libres, libres de escoger a la pareja (sea bisexuales, heterosexual u homosexual) y libres de vivir el acto en el clímax del placer mas puro, y no de un acto de pureza que conlleva recato y abstinencia del mismo por razones morales, etc.
Helena Marín Díaz
Clara A. Torrado Ibáñez
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